El mantenimiento de unos estereotipos caducos, inutilizables y fuera de cualquier lógica, nos lleva a mantenernos encerrados dentro de una prisión machista. Vivimos en una sociedad encadenada a una pared de costumbres sexistas, a pervivir con normas fuera de contexto en la sociedad del siglo XXI, hechos de los que no queremos librarnos por temor a enfrentarnos a un mundo desconocido.
Contamos con leyes que pretender ser las herramientas para lograr la ruptura con un mundo arcaico, antiguo en el tiempo y contaminante. Si, contaminante porque nos llena de unos perjuicios insanos, que atentan contra la igualdad, contra el derecho de mujeres y hombres a ser iguales, no porque lo digan las leyes, sino por derecho natural.
Somos iguales por mucho que nos pese y por mucho que la sociedad nos diga lo contrario, por mucho que los hombres continuemos manteniendo que somos superiores. Extremo que la propia naturaleza nos ha demostrado que es falso.
El mantener todo este paquete de costumbres nos ha llevado a matar a mujeres por causas tan diversas e irreales que el solo hecho de nombrarlas nos lleva a la conclusión de que todos esos hombres asesinos, no son más que meros instrumentos del paternalismo, confundidos en sus obras y sus pensamientos. Ilustres actores de una sociedad que debería estar avergonzada de soportar semejantes hechos, de tolerar tan lamentable estadística y ante todo de quererse embrutecer con tales actos.
Si la naturaleza nos ha dotado del libre albedrío, en base a que oscuro procedimiento nos dejamos influir y dominar por unas costumbres que atentan directamente a lo más íntimo de nuestro ser, la persona, compendio de inteligencia y cuerpo, pero también de libertad e igualdad.
En nuestras manos está construir una nueva sociedad, basada en nuevos principios más reales y permanentes, en la Igualdad y el respeto a hombres y mujeres como lo que son, personas.
martes, 22 de junio de 2010
lunes, 31 de mayo de 2010
EL HOMBRE DE LA SOMBRA
Con gran alegría por mi parte, quiero haceros partícipes de la publicación de mi primer libro "EL HOMBRE DE LA SOMBRA", sobre la violencia de género.
Las opiniones hasta el día de hoy son esperanzadoras, por ello os lo recomiendo.
Si quereís adquirirlo, podeís hacerlo pasando vuestros pedidos a la : EDITORIAL ALBORES, de Sevilla. (obras@edicionesalbores.com)
Espero y deseo que os guste y ante todo que sirva de referente para erradicar la violencia de género hacia las mujeres.
Muchas gracias.
Las opiniones hasta el día de hoy son esperanzadoras, por ello os lo recomiendo.
Si quereís adquirirlo, podeís hacerlo pasando vuestros pedidos a la : EDITORIAL ALBORES, de Sevilla. (obras@edicionesalbores.com)
Espero y deseo que os guste y ante todo que sirva de referente para erradicar la violencia de género hacia las mujeres.
Muchas gracias.
lunes, 26 de abril de 2010
LLORANDO EN LA OSCURIDAD
Qué ocurriría si un hombre llorara en público, siendo visto por el resto de las personas.
Cuál sería la reacción popular, de considerarlo una persona débil, de entenderlo, de no ver ninguna rareza en ello, de marginarlo?.
Lo más seguro que tal como dictan los cánones del patriarcado, de los estereotipos de nuestra sociedad, sería marginado, perdería el tan honorable título de HOMBRE, dejaría de tener la masculinidad social que diariamente se nos exige.
Pero la cosa cambia completamente cuando la persona que llora es una mujer, entonces toda la sociedad lo ve como normal, se admite como lógico, se asume que forma parte del género femenino.
A nadie se le ocurriría marginarla por este motivo, es más casi todos correríamos a su lado para consolarla y pedirle los motivos de su pena.
Anecdótico y paradójico, socialmente estamos provocando que uno de los sexos tenga que esconder sus sentimientos, que sea penalizada su expresión o su simple citación, cualquier intento sufre la “inquisición social”, con la consiguiente marginación, perdida de la consideración y separación del grupo.
En base a que maraña de normas y etiquetas, nos vemos obligados a esconder los hombres nuestros sentimientos, a privarnos de nuestro “yo” interno, a vestirnos con una coraza de piedra que nos hace mentirnos y despreciar lo más intimo de nuestro ser. Ser una persona ilógica, fría, con una máscara social para evitar ser condenados al destierro
Cuál sería la reacción popular, de considerarlo una persona débil, de entenderlo, de no ver ninguna rareza en ello, de marginarlo?.
Lo más seguro que tal como dictan los cánones del patriarcado, de los estereotipos de nuestra sociedad, sería marginado, perdería el tan honorable título de HOMBRE, dejaría de tener la masculinidad social que diariamente se nos exige.
Pero la cosa cambia completamente cuando la persona que llora es una mujer, entonces toda la sociedad lo ve como normal, se admite como lógico, se asume que forma parte del género femenino.
A nadie se le ocurriría marginarla por este motivo, es más casi todos correríamos a su lado para consolarla y pedirle los motivos de su pena.
Anecdótico y paradójico, socialmente estamos provocando que uno de los sexos tenga que esconder sus sentimientos, que sea penalizada su expresión o su simple citación, cualquier intento sufre la “inquisición social”, con la consiguiente marginación, perdida de la consideración y separación del grupo.
En base a que maraña de normas y etiquetas, nos vemos obligados a esconder los hombres nuestros sentimientos, a privarnos de nuestro “yo” interno, a vestirnos con una coraza de piedra que nos hace mentirnos y despreciar lo más intimo de nuestro ser. Ser una persona ilógica, fría, con una máscara social para evitar ser condenados al destierro
lunes, 29 de marzo de 2010
domingo, 28 de marzo de 2010
APRENDIENDO A SER HOMBRES
Os aconsejo la web de AHIGE, hombres para la igualdad.
http:/www.ahige.org
Encontrareís muchas cosas interesantes y formativas
viernes, 19 de marzo de 2010
REENCUENTRO
Transcurrido el periodo de tiempo en que me he dedicado a preparar la edición de mi primer libro relacionado con la violencia de género, de nuevo me reincorporo a mi labor de administrador de este blog.
En el momento en que vea mi libro publicado en las librerías y haya hecho la presentación del mismo, publicaré los datos del mismo.
Espero que al igual que hasta ahora, cuente con vuestro apoyo, por todo ello os doy las gracias.
En el momento en que vea mi libro publicado en las librerías y haya hecho la presentación del mismo, publicaré los datos del mismo.
Espero que al igual que hasta ahora, cuente con vuestro apoyo, por todo ello os doy las gracias.
miércoles, 19 de agosto de 2009
EL PARO TAMBIEN ES POSITIVO
Como todo en esta vida, el paro también tiene su parte positiva. Me explico, puede ser un fiel colaborador en el camino de llegar a la Igualdad de Género.
El paro, tal como se está produciendo actualmente, condena en un alto número a los hombres, lo cual obviamente produce que con mayor asiduidad sea el hombre el que deba quedarse en el hogar familiar, siendo la mujer la que trabaja y consecuentemente lleva la carga económica de la familia.
Este extremo, lleva al punto de que sea el hombre el que habitualmente se dedique a las labores domésticas, haciendo la colada, barriendo la casa, haciendo las camas, yendo a hacer la compra.
La parte positiva de todo ello, es que por mor del paro, se produce una aproximación a la Igualdad de Género, se invierten los papeles comúnmente designados por la sociedad, dígase por fuerza mayor o por decisión propia.
Esta permuta de las facetas de género rompe con unos estereotipos generalmente aceptados y perpetuados durante largo tiempo. Ello es en todo punto positivo, ya que tanto hombre como mujer se aproximan al punto ideal de la Igualdad de Género.En pocas palabras el paro es un buen aliado de la Igualdad de Género.
El paro, tal como se está produciendo actualmente, condena en un alto número a los hombres, lo cual obviamente produce que con mayor asiduidad sea el hombre el que deba quedarse en el hogar familiar, siendo la mujer la que trabaja y consecuentemente lleva la carga económica de la familia.
Este extremo, lleva al punto de que sea el hombre el que habitualmente se dedique a las labores domésticas, haciendo la colada, barriendo la casa, haciendo las camas, yendo a hacer la compra.
La parte positiva de todo ello, es que por mor del paro, se produce una aproximación a la Igualdad de Género, se invierten los papeles comúnmente designados por la sociedad, dígase por fuerza mayor o por decisión propia.
Esta permuta de las facetas de género rompe con unos estereotipos generalmente aceptados y perpetuados durante largo tiempo. Ello es en todo punto positivo, ya que tanto hombre como mujer se aproximan al punto ideal de la Igualdad de Género.En pocas palabras el paro es un buen aliado de la Igualdad de Género.
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